Vacaciones, familia y trabajo
Tras un mes completo de vacaciones he regresado al trabajo (y a mi blog, porque no he puesto ni un solo comentario en todo mi mes desconectado)
He pasado un mes muy familiar, con mi mujer y mis dos hijos, y ahora he vuelto al trabajo y a pasar casi todo el día sin ellos.
La realidad es que mi vida profesional es completamente absorbente, imagino que como la de la mayor parte, y durante estos días he estado pensando bastante en cómo evitar esto, ya que no quiero, ni de lejos , hacer de mis tareas profesionales, el centro de mi vida. Ni estoy dispuesto a pagar el alto precio que puede suponernos a todos en mi casa.
A lo que le doy vueltas es a algo más que a la difícil integración de la vida familiar y laboral. Creo que todos necesitamos actividades que nos enriquezcan, nos hagan crecer continuamente, por dentro y por fuera (en cuanto aptitudes) Yo tengo la suerte de tener un trabajo que en cierta medida me permite crecer y evolucionar. Pero, la pregunta sería ¿quiero que el trabajo modele mis aptitudes?
Para tanto esfuerzo veo muy poca relación entre mi trabajo y lo que quiero para mi vida. ¿Son todos los trabajos y dedicaciones correctos en el seno de la comunidad cristiana? “Quien no trabaje que no coma” me diría Pablo, como a los Tesalonicenses (2 Tes. 3:10).
Como voy a pensar mucho durante los próximos meses intentaré avanzar un poco más.