Me llamó la atención de una charla a la que acudí­ lo siguiente: lo que los cristianos decimos o explicamos sobre Jesús, el evangelio, o cualquier testimonio de nuestra fe (por ejemplo, este blog) es percibido por el que escucha de acuerdo a las ideas que ya tení­a preconcebidas (y eso en el caso de que escuche.)

Esto significa lo siguiente. ¿qué puede entender alguien de mi entorno cuando digo “soy cristiano” (o “soy católico” que es mi caso)?
– Que tengo unas serie normas morales que marca la Iglesia. Es decir, soy cristiano porque tengo una religión que me da una serie de normas que cumplo o quiero cumplir.
– Que practico una serie de costumbres sociales familiares. Es decir, soy cristiano porque tengo una religión con unas prácticas como ir a misa los domingos, celebrar en iglesia bodas, bautizos y comuniones.
– Que creo en una serie de ideas sobre la vida y la muerte. Es decir, soy cristiano porque tengo una religión que da una serie de respuestas ante los hechos más importantes del ser humano.

Pero tengo que aclarar, que lo anterior, sin ser falso del todo, no tiene nada que ver con mi concepción de ser cristiano. Para mi, ser cristiano, es parte de mi vida, de mi forma de ser, es parte de mi decisión radical de cada dí­a (y no significa que siempre sea consecuente con esa concepción, pero sí­ que quiero serlo.) ¿Qué tienen que ver esas tres ideas con Jesús? Muy poco, una unión muy débil, cualquiera de ellas no vale nada por si misma.

Yo quiero seguir a Jesús, conocerle (para eso tengo los evangelios), estar más cercano a Dios (para eso tengo la oración), y sé que solo podré hacerlo en comunidad, en Iglesia.

Me preocupa mucho cuando la Iglesia “oficial” en lugar de fomentar su imagen de seguidora de Jesús y constructora del Reino (imagen que existe, os lo aseguro), fomenta la que más le gusta hoy en dí­a, la de guardiana de las normas morales y costumbres sociales.

Un grave error para la evangelización. Desde los orí­genes del cristianismo, los que se incorporaban a la Iglesia, lo hací­an por un descubrimiento y conversión interior, y posteriormente vení­a el acoger una serie de normas o ideas. Hoy queremos explicar qué es ser cristiano por el final, y con una versión del final muy cuestionable.

Desgraciadamente nos aferramos a nuestras cuestionables conclusiones sin atrevernos a mirar a un Jesús que seguro nos harí­a tambalear y que sacudirí­a nuestras seguridades. Debemos, todos, en la Iglesia, seguir mirando a Jesús, que sea esa nuestra única convicción, y después mostrarnos abiertos a todos los que quieran participar de nuestro tesoro.

8 comentarios en «¿Qué piensas si digo que soy cristiano?»

  • Hola a tod@s, soy Rosalí­a, la amiga del amiguí­simo! Querí­a escribir un comentario al último texto, pero no ha habido manera de entrar,así­ que lo dejo aquí­, podrí­as revisarlo, Miguel Ángel, siempre me da error! Bueno, sólo querí­a decir que estoy totalmente de acuerdo en que ser cristiano es mucho más de lo que se pueda englobar en una definición de manual en la que se recurre a los dogmas, ritos y moral en lugar de hablar de una opción de vida, una conversión del corazón, un camino de búsqueda constante en la verdad y en la Palabra! (quizás por estas cosas que pienso es por lo que en el test de las religiones a mí­ me sale el paganismo en un 88%!)
    Cuando decimos que somos cristianos las reacciones suelen ser bastante esclarecedoras de la imagen que se tiene de la religión: no son pocos los que imaginan a los cristianos como mojigatos, reprimidos, sectarios, intransigentes, ultraconservadores, lunáticos! Recuerdo que un dí­a en la Universidad, cuando comenté delante de un amigo que estaba involucrada en un grupo de jóvenes cristianos me dijo «¿Tú cristiana? ¡No puede ser, con lo inteligente que tú eres!!»
    Tampoco les culpo! yo di religión católica en el colegio y recuerdo que el libro de un curso consistí­a básicamente en un resumen de la historia de la Iglesia (bastante parcial y siempre en tono de justificación, por cierto) y una serie de temas sobre lo que es pecado y lo que no (con joyitas como condenar al infierno a los que se atreven a donar órganos, a hacerse inseminaciones artificiales y, cómo no, a masturbarse! que digo yo que debe haber una superpoblación por allí­ abajo!) En ningún lugar se hablaba de la importancia del amor como eje del mensaje de Jesús, o del Reino de Dios como sueño de un cielo aquí­ en la tierra que necesita de nuestro trabajo para hacerse realidad, o de la ternura de un dios que es Padre para que todos seamos hermanos! En ningún momento me sentí­ reconocida. Creo que la gran mayorí­a de versiones oficiales de lo que es esto de ser cristiano sacarí­an bastante de quicio a aquel nazareno que se recorrió Galilea predicando un mensaje de vida, justicia y esperanza.
    Pero bueno, para eso estamos aquí­, para construir, para ser crí­ticos con todo lo que no nos sepa a Dios, venga del despacho oval o del mismí­simo Vaticano, con mucho respeto, pero actuando con la libertad de los hijos de Dios.
    Porque dos mil años después hay una Palabra que sigue sacudiéndonos la vida y la conciencia, y serí­a una pena que todo el ruido que a veces nos montamos alrededor nos ensordeciera a lo que tiene que decirnos (y estoy segura de que es un mensaje que, si se escucha bien, te cambia la vida)
    Nada más, que me enrollo como las persianas. Bueno, sí­, que respecto a los matrimonios entre gays y toda esta polémica, qué queréis que os diga, yo no pienso escandalizarme por el amor, aunque sea distinto a como yo lo entiendo. Me escandalizaré por el hambre, la pobreza, la injusticia y la soledad, que agitan al mundo cada dí­a, pero por el amor, ni pensarlo. En fin, mucho respeto, pero también estarí­a bien bajarnos (todos) de ciertos pedestales y mirar cara a cara a las personas, por encima de politiqueos y etiquetas.

  • Hola Rosalí­a, gracias por tu comentario, como puedes ver lo he pasado donde querí­as ponerlo.
    En el fondo no me resulta raro que gente «no creyente» se haga ideas distorsionadas de la fe, los cristianos, la iglesia. De hecho, la causa la veo en los propios cristianos, que en conjunto, no hemos asumido la fe como una opción de vida. ¿Por qué cuesta tanto entender esto?

  • Ei amiguí­sima, q pasa?..ei muy bien escrito eh!y por cierto, el libro ese de religión que comentas, también lo tuve yo?, no me acuerdo en serio!en fin, que admiro q todo esto te «llene» 😀

  • Sobre allí² que la gent pensa quan dius que eres cristií ! Bo, pense que si ells NO són cristians és IMPOSSIBLE que es facen una idea correcta d»™allí² que significa per a tu ser cristií . I si són cristians, es també més probable que malinterpreten allí² que vols dir (per exemple, pensaran que eres «bon xic» i que «vas a missa»).

    Estí  la cosa molt mal per a fer-se entendre i no caure en els prejudicis i idees preconcebudes que solen haver-hi. Per així² resulta tan interessant i necessí ria una pí gina com esta. Avant, Miguel Ángel!

  • blablaabla que esto no es una conversacion entre amigos la gente intenta hacer trabajos de religion i aqui la gente pone chorradas. Anda que tambien!!!

  • Al «amigo» blabla se le nota muy tenso, «trabajar» la religión tiene eso ¿no? que causa mucha tensión,

    Pero si buscabas «qué significa ser cristiano», leer esto no está mal para empezar.

  • Muchas geacias por escribir esto me ha servido para un trabajo de clase de religion para contestar a la pregunta: ¿Como se nota en mi vida que soy cristiano?.

  • ¿Seguro que eso significa ser cristiano? Yo creí­a que la palabra «cristiano» significaba: «pequeño Cristo». Y que eso fue una palabra de insulto: «A los discí­pulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquí­a» (Hechos 11:26b). O sea, ser cristiano es ser un seguidor de Jesucristo, en la vida y aún en la muerte. Y que también, es, cargar la cruz del cristiano por seguir a Jesús, ya que no es posible que el cristiano cargue con la cruz de Cristo, porque además, no merece cargar la cruz de Cristo. Creí­a que la palabra «cristiano» era un insulto y una burla. Creí­a que cargar mi cruz, por causa de Cristo, era cargar con la persecución, las burlas y las calumnias por seguir a Jesucristo.
    «Entonces Jesús dijo a sus discí­pulos: Si alguno quiere venir en pos de mí­, niéguese a sí­ mismo, y tome su cruz, y sí­game». ( Mateo 16:24). «Y llamando a la gente y a Sus discí­pulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí­, niéguese a sí­ mismo, y tome su cruz, y sí­game». (Marcos 8:34). «Y decí­a a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí­, niéguese a sí­ mismo, tome su cruz cada dí­a, y sí­game». (Lucas 9:23). «Si alguno viene a mí­, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discí­pulo. Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí­, no puede ser mi discí­pulo» (Lucas 14:26-27)
    ¿Estáis hablando en serio al definir el cristianismo? ¿No os estáis engañando? San Pablo dijo: «Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; mas los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados». (2 Timoteo 3:12-13). El cristianismo, aunque es una iglesia universal, no es ecumenismo. Es la unidad del cuerpo de Cristo que no se busca, sino que se guarda. O sea, uno guarda lo que tiene, no guarda lo que no tiene. Y busca lo que no tiene. No busca lo que no tiene. «Solí­citos por guardar la unidad del Espí­ritu en el ví­nculo de la paz». (Efesios 4:3) ¡Ahh!, ¡ya!, creo que ya comprendí­; ¿Lo que sucede es que, os estáis engañando? Yo no soy mejor, ni peor que vosotros. No debemos engañarnos. Con amor; Walter.

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